Neoliberalismo [Parte 8]

Estado Benefactor ¿Alternativa al modelo neoliberalismo?

Estado del bienestar o estado providencia es un concepto de las ciencias políticas y económicas con el que se designa a una propuesta política o modelo general del Estado y de la organización social, según la cual el Estado provee ciertos servicios o garantías sociales a la totalidad de los habitantes de un país.

La noción del estado benefactor tiene su origen en el año 1945, como consecuencia de la experiencia traumática de la Segunda Guerra Mundial. El estado de bienestar es un tipo de pacto social en el que se estableció un reparto más equitativo de los beneficios y de la riqueza entre toda la población con objeto de evitar el malestar social que llevó a las sociedades europeas a la Segunda Guerra Mundial. La expresión económica del estado del bienestar fue el pacto keynesiano que durante la postguerra pretendía un desarrollo económico equilibrado socialmente así como el pleno empleo.

Después de la segunda guerra mundial se desarrolló con más vigor el reconocimiento de la necesidad de la intervención estatal, no sólo en el plano económico, sino también en el plano del bienestar social. El modelo de ordenamiento que implementó el primer gobierno de la República Federal Alemana después de la II Guerra Mundial, conocido como modelo social de mercado[1], sustentado teóricamente por Walter Eucken[2] y Alfred Múller-Armack[3], se adoptó, de manera básica, en la mayoría de los países industrializados occidentales, sólo que al asumir diversas variantes en cada país en general se le ha dado en llamar Welfare State, Estado del bienestar.

En el Elfare Stare aún se concibe al mercado competitivo como el mejor mecanismo de coordinación, por que promueve la eficiencia en la asignación de recursos y elimina las ganancias de monopolio, distribuyendo ese potencial de bienestar entre la población. La libertad del mercado se garantiza mediante el respeto de los derecho de propiedad privada y la desvinculación del Estado de grupos privados poderosos. La libertad individual de los participantes del mercado puede ser regulada por el Estado en defensa de intereses públicos y aún en defensa del mismo mercado. El Estado también tiene la tarea de lograr la transparencia del mercado. Otras razones para la intervención del Estado son: los bienes públicos y la falta de capacidad empresarial.

Se puede decir que el sistema social de mercado en gran medida se sustenta en el éxito de una cadena de eventos, que vinculados, llevan al bienestar de las personas a través de la obtención de un empleo para la gran mayoría de la población. Pero el éxito del modelo depende de ciertas condiciones políticas: fuerza laboral con alto poder de negociación, seguridad social previsora de conflictos, política anticíclica y política de integración mundial avalada por los diferentes sectores sociales.

Pero lo que más distingue al enfoque social de mercado es el reconocimiento de que el Estado puede y debe corregir los resultados distributivos. Se reconoce que el mercado no es eficiente en la distribución del bienestar, en tanto asigna un ingreso inferior al promedio, a cierto actores sociales. En este sentidos, los Estados benefactores se adhieren a una firme vocación por el bienestar equitativamente distribuido.

Para este enfoque, la fuente más importante de la desigualdad distributiva está en la concentración del patrimonio. El Estado debe procurar una amplia distribución del patrimonio, no mediante la expropiación del patrimonio de algunos, sino mediante la generación adicional de riqueza, para ello, el Estado debe estimular que parte del ingreso corriente de los individuos se use para generar patrimonio.

Se reconocen razones que justifican una intervención más aguda del Estado en materia de distribución del bienestar: protección contra los riesgos de la vida, provisión en ciertos rubros del consumo y un ingreso mínimo estatal, a los que no ganan suficiente en el mercado.


[1] Sostiene que es el sistema económico más eficiente y que genera mayores niveles de riqueza es la economía de libre mercado, pero para que esta funcione bien, necesitaría mantener un alto nivel de competitividad, de tal manera que toda la sociedad resulte beneficiada del libre comercio; para cumplir con ese rol, el Estado debería tener una activa política contra los cárteles, monopolios y oligopolios, ya que esas deficiencias del mercado atentarían contra la economía libre, y por ende contra el bienestar y la estabilidad social.

[2] Economista alemán y uno de los fundadores del ordoliberalismo. Su nombre está íntimamente relacionado al desarrollo de la Economía social de mercado.

[3] Economista, sociólogo y político alemán. Trabajó en la teoría de la Economía social de mercado y fue una destaca figura del milagro económico alemán.

OzzBarrera

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